
Algunas narrativas contemporáneas generosas en referencias musicales o geográficas han llevado espontáneamente a algunos a la práctica de una suerte de lectura asistida que, amparada en ciertas herramientas digitales, permite escuchar los sonidos o transitar virtualmente por los lugares citados en la obra de turno. En su último libro, Vivir y morir en Lavapiés (Escalera), José Ángel Barrueco (Zamora, 1972) opta directamente por encabezar este relato fragmentado en una jornada en el barrio madrileño con un consejo de lectura para aquellos que disfruten de una conexión a Internet: abrir Spotify y Google Maps y recurrir a ambos para situar y poner banda sonora a este frenesí de historias cruzadas de matones, dealers, vagabundos, artistas y gente corriente más o menos infeliz planteado en cut-up, en cinematográfico montaje bajo la advocación de William S. Burroughs.
La construcción no lineal favorece la interrupción de la lectura con unas excursiones sensoriales que sin duda mejoran la experiencia de este libro, la mejor disección, para el escritor Carlos Salem, de esa "ingle izquierda de Madrid" que es Lavapiés.
Revista Leer
Noviembre de 2011